Cambio en el modelo de financiación al desarrollo

La presión sobre el gasto en ayuda al desarrollo significa que los presupuestos de ayuda estan, en general, bajo un mayor escrutinio, por lo que la optimización de los recursos representa un elemento fundamental en las decisiones en materia de financiación.

Para el bienio 2012-2013 la OIT movilizó más de 530 millones de dólares EEUU en nuevas contribuciones voluntarias, lo que ahora corresponde aproximadamente al 38 por ciento de los recursos totales de la OIT.
La financiación básica de la OIT está compuesta por tres elementos:

  • Las contribuciones al Presupuesto general proceden de todos los Estados miembros de la OIT en virtud de su pertenencia a ella. Las contribuciones de los países se basan en la evaluación de la distribución de las Naciones Unidas. Durante el año 2012-2013 alcanzaron 861,6 millones de dólares EEUU.
  • Contribuciones voluntarias para fines específicos que apoyan proyectos y programas específicos con un calendario determinado y un enfoque predefinido desde el punto de vista geográfico y temático. Las contribuciones voluntarias asignadas a fines específicos ascendieron a 497,9 millones de dólares EEUU en 2012-2013. Esto incluía 352,5 millones de dólares EEUU asignados por los gobiernos y 145,4 millones asignados por otros asociados como las Naciones Unidas, la Comisión Europea, instituciones financieras internacionales y agentes no estatales (incluido el sector privado);

  • Las contribuciones voluntarias no asignadas a fines específicos proporcionan un conjunto de recursos flexibles que son asignados por la OIT de modo flexible allí donde y cuando resulten más necesarios. Las contribuciones no asignadas a fines específicos ascendieron a 36 millones de dólares EEUU en 2012-2013.

Contribuciones a la OIT, 2004-2013 (en miles de dólares EEUU)

Contribuciones a la OIT, 2004-2013 (en miles de dólares EEUU)

Con los Equipos de País de las Naciones Unidas (UNCT) la OIT se vale de su conocimiento, experiencia y probada pericia para proporcionar apoyo técnico y asesoramiento político en varios campos que incluyen empleo, creación de empresas y cooperativas, formación para la empleabilidad y protección social. Mediante los Programas de Trabajo Decente por País (PTDP) y los proyectos de cooperación técnica, la OIT aborda las demandas de empleo de sus mandantes tripartitos, contribuyendo, al mismo tiempo, a los objetivos planteados en los Marcos de Ayuda al Desarrollo de las Naciones Unidas (MANUD), los Programas unitarios de las Naciones Unidas y el Marco de Aceleración de los ODM.

En línea con la visión más reciente sobre la efectividad de la ayuda y política de cooperación al desarrollo internacional, se insta a los donantes a proporcionar financiación flexible, no asignada a fines específicos y previsible, haciendo uso incluso de acuerdos de colaboración plurianuales inclusivos. La OIT, a su vez, ha fortalecido su capacidad de gestión por resultados mediante, entre otras cosas, un mejor control de calidad. En 2012-2013 la OIT alcanzó una tasa de ejecución del 80 por ciento, la más alta de su historia.