Mirando hacia el futuro

La guía del Consejo de Administración, la evaluación de países asociados, las iniciativas y organizaciones internacionales, la mejora de la eficiencia interna, la efectividad y las prioridades en la gestión serán la clave para determinar el futuro de los resultados y el impacto de la OIT.

Ello tendrá lugar en el contexto de un entorno sometido a cambios en lo que a la cooperación al desarrollo se refiere, dirigido por el principio de la rentabilidad de los recursos, con una gama de nuevos actores y una demanda creciente de eficiencia en la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).

La estructura tripartita de la OIT y su enfoque basado en los derechos son únicos y su mandato de justicia social se ha demostrado extremadamente oportuno en medio de una de las peores crisis económicas y sociales que el mundo haya conocido. La Agenda de Trabajo Decente de la OIT será fundamental para el nuevo marco global de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Más importante todavía es el hecho de que proporciona una respuesta a las aspiraciones centrales de mujeres y hombres de todo el mundo cada día.

La perspectiva del futuro inmediato es compleja. Mientras que ha habido un fuerte crecimiento económico en África, Asia y ciertas partes de América Latina, los problemas persisten en la Eurozona. A ello se deben añadir los problemas de una desigualdad en aumento en el interior de las sociedades, que afectan al crecimiento económico dado que la desigualdad reduce la demanda agregada y exacerba la tensión social. Sería necesario poder contar con una recuperación económica con alto coeficiente de empleo para invertir las preocupantes tendencias de los últimos años.

La preocupación sobre el trabajo decente y productivo se ha presentado como prioridad global durante el proceso de consulta de la agenda de desarrollo post 2015. El trabajo decente y productivo y el crecimiento inclusivo figurarán, con toda probabilidad, entre los nuevos objetivos de desarrollo sostenible. La OIT, mediante su asesoramiento político, su cooperación técnica y su capacidad de investigación se encuentra en un lugar privilegiado para implementar este componente extremadamente importante de la nueva agenda de desarrollo.